Antología Crítica
 


Un coloquio
Nos estamos acostumbrando a las reuniones en las que grupos de amigos, o de asociados discuten temas que de ordinario son tratados en el ámbito académico por lo que usualmente son escrupulosos y excluyentes.
Fui invitado a una original reunión de esas que pudo ser tertulia, o coloquio o cualquier tipo de ceremonia. Se discutieron asuntos referentes a un conjunto de obras muy singular.
Fue un coloquio celebrado en el recinto de una importante galería comercial de nuestra ciudad y también la clausura de la exposición de las obras de tres artistas; uno Abrahán Pérez, que fue discípulo de Dustin Muñoz, que a su vez fue discípulo de la veterana pintora Rosa Tavares.
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Cuquito Peña
Artista Plastico
Clave Digital
12 de junio de 2010


 

En el caso de Dustin Muñoz (loma de cabrera, 1972), lo pictórico y la pintura son dos instancias de un mismo cuerpo y un mismo orden visual. Desde los años 80-90 la obra de Dustin Muñoz ha motivado algunas reflexiones y visiones donde lo extraño y lo místico han pulsado una cuerda sentiente de la intuición y la imaginación. El cuerpo imaginario reconocido en los usos simbólicos y en lo que el historiador Robert Klein ha llamado lo inteligible de la forma, se hace visible en la fijeza de un mirar-lo-mirado, concluyente en el lenguaje  de la fascinación y el símbolo.  En las individuales de Dustin Muñoz, así como en sus participaciones colectivas diversas, encontramos también la metáfora del desarraigo, pero también la memoria de lo fugaz y lo eterno en el tiempo de ruptura e interpretación. Su obra individualiza mundo, materia, sentido y forma neofigural sentiente. Aparte de su paso por la academia en dos vertientes de pensamiento (filosofía) y arte (creación-progresiva), Muñoz no desafirma su poética visual ni su implícita visión-theoría estética, fundada sobre la base de recursos plásticos que se hacen observables en el dinamismo de su imaginación artística. Una concentración visual constituida en contexto de la abstracción-materialidad, desoculta sus rizomas, sus lineas y fondos, mirada soluble en su elementaridad y complejidad. La noción de camino y morada no aleja a Dustin Muñoz de su contradicción y utopía en el marco de una ontología entendida como fenómeno de alteridad y diferencia. 


Odalis Pérez
Miembro de la ADCA-AICA
Presentación Catálogo de Exposición Tres Generaciones, 2010

 



“Temporis”: Una exposición inequívocamente soberbia               


    Los tiempos que corren son especialmente difíciles, por no decir, raros, no solamente por los sucesos que podemos apreciar a diario (corrupción en todos los órdenes, vulgaridad, falta absoluta de solidaridad, disolución familiar, degradación medioambiental, inseguridad ciudadana, drogas, etc.), sino por lo que nos toca en las manifestaciones que se supone las más excelsas del espíritu humano como lo son las Bellas Artes, las cuales están igualmente permeadas de los antivalores antes mencionados, pudiéndose afirmar, categóricamente, que hoy más que nunca existe una profunda crisis que dejará este momento histórico del quehacer humano muy mal parado con relación a todos los demás, y el cual podemos constatar al celebrarse los concursos y eventos artísticos que, como la Bienal Nacional, es una prueba irrefutable de lo que queremos decir. Leer más


Vladimir Velásquez
Diciembre de 2009


 

 Las perfectas formas de Dustin Muñoz


 

Juan Pablo II con su sonrisa augusta,  eternizado en los muros del Arzobispado y de   la Nunciatura, son parte de su obra, como el inmenso profesor Juan Bosch que despertó tanto fervor en la recién pasada Feria Nacional del Libro.

Su magistral pincel delineó los rostros del Todopoderoso, Jesucristo, los ángeles y apóstoles que se exhiben en la catedral de San Pedro de Macorís, el San Antonio y el Niño de la iglesia de Tenares, el San Juan Bautista y Jesús de la iglesia Nuestra Señora del Rosario, en Moca.

Estuvo presente con su producción laureada en las portadas de la guía telefónica y permanece en el imponente mural de la terminal del Ferry así como en la Casa Central de los Padres Paúles, de Puerto Rico, representando a la comunidad Vicenciana y a San Vicente de Paúl martirizado.

Delineó con excepcional exactitud la fisonomía del recordado cardenal Beras, para la parroquia Santa Cruz, de El Seibo, murales de la Suprema Corte de Justicia y el Museo de Arte Moderno y los rasgos de Fra Andrew Bertie, Príncipe de la Orden de Malta quien pidió que lo colocaran en las Sedes Magistrales donde los visitantes pudieran admirarlo. Leer más

 

Ángela Peña

AREITO, Periódico HOY

Sábado 7 de noviembre de 2009    


 

Creación

En la Capilla de los Remedios, la pintura diferente de Dustin Muñoz

 

Dustin Muñoz presenta en la Capilla Nuestra Señora de los Remedios una hermosa, generosa y esperada exposición individual, con hondo sentido gráfico y plástico, que cohabita óptimamente con muros y arquitectura secular. Un encuentro de las artes marcó la inauguración: el  proyecto Músicabierta y la Academia Dominicana de Música, bajo la dirección de Darwin Aquino, ofrecieron un programa de música contemporánea dominicana, una revelación de talentos jóvenes tanto en la interpretación como en la composición, entre frescor, dominio y convicción. Hubo la tan anhelada correspondencia entre las expresiones artísticas: la música y las artes visuales. Fue además un “acorde perfecto”, pues Dustin Muñoz, pintor contemporáneo, no nos proporciona desarrollos pictóricos corrientes, ni una fruición estética habitual.  Leer más


Marianne de Tolentino 

Vivir, periodio HOY

Sábado 10 de octubre de 2009  


 

Dustin Muñoz: una Pintura seria, atractiva y diferente

Dustin Muñoz presenta en la Capilla Nuestra Señora de Los Remedios una hermosa, generosa y esperada exposición individual, con hondo sentido gráfico y plástico. No nos proporciona desarrollos pictóricos corrientes, ni una fruición estética habitual. El realiza composiciones extrañas donde las formas se juntan, se aprietan, se entrecortan, para ir creando ritmos, acentuados por las combinaciones cromáticas entre tonalidades mediatizadas y luminosas. Parte de estos montajes, y recordando tal vez el cubismo, él instala, según una geometría sensible en la superficie, planos geométricos contiguos y superpuestos, inmersos en una atmósfera casi biomórfica, que deja adivinar infinitas modulaciones y profundidades.

Dustin Muñoz, en el surrealismo poético de sus cosmogonías, dispone pequeñas formas a menudo no identificables, pero que lucen familiares, en un espacio irreal, ensamblándolas, disociándolas según una fantasía controlada por la impecable factura. Ese universo dista mucho de la improvisación y la escritura automática del surrealismo primigenio: es un lenguaje surrealizante del Caribe, con su potencial fantástico y mágico.
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Marianne de Tolentino
Catálogo de exposición Temporis
28 de septiembre de 2009
 


 

La Plenitud de Dustin Muñoz


Aunque desde hace tiempo conocía las pinturas de Dustin Muñoz, fue en la Convención Date 04 de Puerto Plata cuando tuve la ocasión de conocer al artista y admirar más cercanamente su trabajo pictórico.
A primera impresión la obra de Dustin Muñoz es un intrincado laberinto de señales y de signos que apuntan siempre a planos subsiguientes y cada vez más profundos, donde no sólo se advierten ecos y sonoridades, sino toda una madeja de senderos, de interpretaciones y de opciones posibles.
Puede usted, por ejemplo, aducir que la obra de Muñoz nos refiere al apretado mundo de las fabelas y de los barrios marginados. O a un microcosmos agigantado o a los muros urbanos o a los amarres, ataduras, velámenes y nudos de ciertos barcos o de ciertos sistemas políticos.
Lo cierto es que estas referencias visuales están cargadas de sentido. Una luz las toca y las hace creíbles. El color, generalmente en la onda de los sepias y las tierras, es secundario ante la fuerza de las texturas y de la maraña de manchas y veladuras con las que el artista consigue que exploremos junto a él las casi infinitas e insondables maneras de acercarnos a una imagen.


Fernando Ureña Rib
Pintor y Crítico de arte
Página web www.latinartmuseum.net


 

…¿Qué le parece el trabajo de los nuevos artistas visuales?
Yo los encuentro magníficos. Me gustan los pintores que están un poquito detrás de nosotros en edad- no en calidad-, como Enriquillo, Dustin Muñoz, que es muy joven pero sumamente inteligente y con unas manos de oro. Pero como él hay decenas de buenos pintores dominicanos.


Jorge Severino
Artista Plástico
Clave, p.30
Jueves 21 de mayo de 2009.


 

El retrato de Juan Bosch, del pintor Dustin Muñoz, exhibido durante la

XII FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO Santo Domingo 2009

La pintura de Juan Bosch realizada por el experimentado artista del pincel Dustin Muñoz, en ocasión de la dedicatoria de la XII Feria Internacional del Libro en su honor, a propósito del centenario de su natalicio, no es sólo el retrato del escritor y hombre público dominicano, sino que, al propio tiempo, es un despliegue de imaginación y de vitalidad que afloran al observar la obra detenidamente.
Es como si Bosch emergiese desde las entrañas de la Bandera Nacional, como si él fuese el mismísimo símbolo patrio personificado, atravesando por su pecho una banda tricolor en cuyo centro queda situado el escudo Nacional, simbolizando lo arraigado de su patriotismo y lo que éste, a su vez, significa para los dominicanos.
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Sabrina Sánchez
2009


 

 Pese a su juventud, es uno de los artistas más representativos con que cuentan las artes plásticas dominicanas en la actualidad. Su manantial creativo es inagotable y su poder de comunicación envuelve una inventiva y una caligrafía inimitables. Los acordes de sus sienas y la resonancia de sus tejidos compositivos, forman parte de una ponderada maduración y de un enfoque de lo social, destacando todo el conjunto de su propuesta y soluciones plásticas, una unidad fascinante entre el hombre y su ambiente.


Cándido Gerón 

Enciclopedia de las artes plásticas dominicanas 1844– 2008

Septima edición, Editora Corripio, Sto. Dgo., 2008, p. 260-261 


 

En el contexto de la técnica composicional, Muñoz articula el cuadro como síntesis de línea, color, luz y textura mediante un sobrepeso de los elementos y materiales constitutivos, dispuestos en los niveles más concentrados de la superficie del cuadro. Técnica y lenguaje funcionan  entonces como hybris y procedimientos asumidos en la perspectiva de una obra que se ajusta en el orden de una mirada construida en base a una co-figuralidad propia de la visión que abraza este artista desde la metamorfosis neobarroca y postfigurativa.
Si Dustin Muñoz ha aceptado interpretar los motivos fundamentales del arte pictórico y su línea de creación, es porque precisamente ha mirado, ha creado, ha producido el sentido mítico y originario de su pintura en el marco de una búsqueda de medios expresivos y técnicos particularizados en el ámbito creacional y estético-perceptivo. La libertad de creación que motiva este artista dominicano en su obra,  asimila toda una historia del pensar artístico particularizada por todo un conjunto de vías instituidas desde el nacimiento mismo de lo artístico localizado en tiempo y recepción.
El registro de este artista promueve un ámbito antropológico-artístico y poético-visual que reclama un diálogo en contexto, organización-estético-sensible y productividad cultural, siendo así que el tipo de figuralidad asumida por el artista se justifica en un universo individual fundado en la historia misma de los signos pictóricos. El ámbito de trabajo artístico de Dustin Muñoz se afirma en el lenguaje de una visión recurrente y mitográfica extendida también en las líneas comunicativas del arte actual.


Odalís Pérez
(Matices del Caribe, Arte surgente del Siglo XXI; Santo Domingo, 2007, p. 82 y 83).


 

(…)Las obras de este apacible pintor de redimensiones reales fluctúan entre la remembranza y lo imaginable tratado con los ojos despiertos y logran con su discurso un clima similar al de algunos narradores latinoamericanos: Juan Rulfo en “Pedro Páramo” y Carlos Fuentes en su “Aura”, en donde lo enrarecido, espectral y la sobrenaturaleza fluyen a través de celajes, voces y murmullos. Atmósfera e imágenes conjugan en Muñoz una poética de sueños, de retrospecciones e ilusionismos en la cual domina lo serenamente absurdo, que no llega al extremo fantástico, más bien se relaciona con un realismo cargado de nostalgias arqueológicas, domesticas y simbólicas, que trasborda como en la alquimia en poder de fuerzas mágicas, insólitas, trasmutantes.
La obra discursiva de Dustin Muñoz con mucho olor a tierra árida que retoña sus metáforas, responde a una personalidad acuciosa, ecuánime, espiritualizada y reflexiva. En este sentido su estilo laborioso y perfeccionista exaltando en el pincel el hilo para hilvanar el telar del yute que tanto recuerda la faena agrícola paterna allá en Loma de Cabrera, en donde comenzó a descubrir que la belleza no se razona, se siente, e igualmente que en el arte no importa entender, sino sentir.


 Danilo De los Santos
(Memoria de la pintura dominicana. Volumen 8, Grupo León Jiménez; Santiago de los Caballeros, R. D., 2007, p. 307 y 308).



Dustin Muñoz redescubre el misterio inherente a las formas y la dialéctica de lo oculto y lo manifiesto.


Laura Gil
Miembro de AICA
Presidenta de ADCA
Catálogo Exp. “Maestros del Arte Dominicano”
24 abril de 2004.



El Pintor Dustin Muñoz
De la hermana República de Santo Domingo nos llega Dustin Muñoz y está exhibiendo sus pinturas en el Museo de Las Américas, antiguo Cuartel de Ballajá, uno de los más importantes edificios del Viejo San Juan.
Con colores ocres, tirando a rojizos, el joven pintor nos convence de varias cosas: primero, su talento creador que ya quisieran tener muchos artistas que se creen ya consagrados; segundo el dominio de la técnica en una obra que a veces puede ser realista, otras abstractas, y que él sabe conjugar creando lo que todo pintor importante quiere lograr: un lenguaje propio, fácilmente reconocible, y que sin querer agradar, sencillamente, siempre resulta amable, impactante, con buen “metié” como dicen los francés, con “buena cocina” como dicen los españoles, y con “excelente oficio” que es lo que en definitiva deseamos expresar.
El mundo de Dustin es mágico, es un mundo que le recuerda su niñez, cuando su padre cosechaba maní en su tierra natal, con reminiscencias de sacos de yute, cosidos y recosidos, sacando a flote el mundo del trabajo y del sacrificio, del artesano y del agricultor, del hombre de la tierra que busca el pan honradamente de su familia y que también, ¿Por qué no decirlo?, busca la belleza donde se encuentre: en las formas, en los colores, y en …el gran dibujo, que es la base suprema de la gran pintura.
Dije que era abstracto, pero dentro de esa abstracción o en ese encantador surrealismo también incluye el objeto, la figura. Los lectores van a quedar impresionados con un “San Vicente de Paul” (pionero del moderno sistema de la Asistencia Social en el orbe) con su noble mirada hacia los pobres y hacia el sufrimiento del mundo… de todos los tiempos. Y pinta a ese hombre bueno que todo el mundo admira, el Papa Juan Pablo II, con su báculo de peregrino, buscando la paz donde haga falta, y también pinta, con ese amor de hijo, su patrona nacional, la Virgen de la Altagracia, que embelesada adora a su pequeño hijo en su regazo.
Felicito a Ricardo Alegría por traernos a Puerto Rico este artista que nos ha enriquecido con su sabiduría y su arte.


Antonio J. Molina
Pintor y Crítico de Arte
Diario Metro/ del 20 al 26 de Junio 2002 / Sección Detalles
Puerto Rico.



“ A mí me gusta que la pintura se vea antigua, me gusta darle esa sobriedad. Ese gusto me viene del campo. Yo recuerdo muchos atardeceres en el conuco, trabajando el maní. El maní se despega sacudiéndolo en pedazos de saco entretejidos. Me gustaba ver cómo estaban cosidos esos sacos. Y cuando empezaban sacudir el maní, se ensuciaba todo de tierra y cuando le daba el sol yo lo veía de lejos y sentía que era algo agradable, se veía impactante. Claro, allí nadie le prestaba atención a eso”. El color rojizo del maní recurre en varios lienzos de Muñoz, es un motivo nostálgico con el que el artista construye un universo de artefactos que tuvieron un uso (siempre enigmático), objetos antiguos que al ser arrumbados uno sobre otros pierden definición, fusionándose hasta formar extraños trastos extraídos de un yacimiento arqueológico.
Esta inclinación también halla una explicación en la vigencia del id infantil de Muñoz, en los recuerdos de su niñez: “Recuerdo que yo entraba al rancho de mi papá, donde el guardaba todas las cosas del conuco que se iban poniendo viejas, aperos colgando de ganchos, un macuto, una árgana… A mí me gustaba entrar ahí, yo no sé por qué, a mí me gustaba ver todas esas cosas, hierros, martillos, serruchos. Encima era un lugar oscuro y misterioso. Me gustaban esos colores”.
Cada quien favorece siempre uno de los cinco sentidos, y por lo que se desprende de su conversación, Muñoz parece haber disfrutado una infancia predominantemente visual. Descubre la esencia de las cosa en su forma y sus colores, es esa dimensión de los objetos la que rinde sus secretos al artista. Se entiende entonces su narrativa pictórica: el objeto se convierte en arte (pasa a adquirir un nutrimento afectivo) en la medida en que sobrevive los embates del tiempo. El objeto deja de ser un simple objeto y se convierte en puro tiempo: la víctima se transforma en su potencial victimario por la simple proeza de sobrevivirlo. La ambición de Dustin Muñoz es colosal: encontrar la forma del tiempo, objetivarlo.
Por ello es perfectamente compresible y congruente que Muñoz esté interesado en el tema histórico. Varios de sus cuadros son recreaciones artísticas de mitos grecolatinos o de importantes batallas dominicanas, como las que conmocionaron la isla a partir de 1844. En “Observaba en el mapa momentos de defensa patria”, el espacio geográfico de la isla sucumbe a la vorágine de las trifulcas independentistas. El lienzo no es sólo pintura; es también texto histórico, un documento exegético que visualmente desentraña los cruentos procesos que dieron luz a la nación. Y Muñoz sabe lo que hace. Graduado de filosofía, este artista se apoya en su rica biblioteca para alimentar su pintura. Hegel, Zweig, Kant… Muñoz ha estudiado las ideas de la belleza y lo sublime en el sistema de pensamiento occidental y las maneja a su beneficio.
Dustin Muñoz posee una mano con pulso seguro de un maestro: de ahí que muchas veces, en sus exposiciones, la gente se sorprenda de su juventud, negada por la increíble madurez de sus obras. “Siempre esperan ver a alguien más viejo y corpulento”. Este es, acaso, el mejor retrato del joven artista.


Pedro Cabiya
obras Rumbo, 30 de julio 2010


  
Dustin utiliza los ocres con una maestría que nos hace detener la vista y escudriñar en este lenguaje fabricado por líneas, masas y tonos para hacernos partícipes de la fascinación de habitar un espacio imaginario prestado. Cualquier engendro de la genial mente de Leonardo se puede convertir en un pretexto para que este artista nos entregue una composición donde conviven la fantasía y el oficio depurado, construyendo así una verdadera obra de arte. Debemos destacar la libertad con que el pintor arma los elementos en la tela sin lastimar la armonía de la obra.


Gamal Michelen
Crítico de Arte
Miembro de la AICA y de la ADCA
2001



El artista joven, con una formación académica y talento, puede rebelarse en contra de la enseñanza recibida, lanzándose a una vanguardia generalmente desbocada y cruda, o reflexionar pausadamente, buscando conciliar los legados de la tradición y los maestros con su propia creatividad.
Dustin Muñoz, para quienes prefieren en el arte joven, eslabonamiento más que una ruptura, constituyó desde sus inicios una revelación. Un labrado de la pasta casi clásico, instrumentaba una superficie impecable, dentro de un cromatismo limitado, con una dominante ocre, pluritonal y cálida de cierta austeridad.
Ese equilibrio continúa hoy, con acentos de bermellón y destellos de blanco, a la usanza de los realces en el dibujo renacentista, pero con la untuosidad del pigmento. Dustin Muñoz parece explorar aún sensaciones a la vez visuales y táctiles, consigue un ilusionismo tridimensional debido a matices y degradados, mediante una dosificación hábil de las sombras y un supuesto relieve de los “objetos” que pueblan el lienzo.
El se ha preocupado por completar y enriquecer constantemente su mundo, situado entre lo real y lo surreal, ofreciendo una gran variación de las formas interiores, que cubren la tela… y sugieren su prolongación, hacia fronteras desconocidas más allá del cuadro. Una transición espontánea pasa naturalmente, en un mismo cuadro o en obras distintas, de alusiones ignotas y geometrías suaves a signos figurativos cotidianos, como las espigas, los panes, los peces, que leemos con un dejo de misticismo.

Marianne de Tolentino
Crítica de Arte
Miembro de la AICA
Catálogo de la Exposición.1998


 

Dustin Muñoz
“ Aunque joven tiene la tendencia al academicismo y el uso discreto del color. Posee un gran dominio del dibujo y balancea, sus composiciones barrocas utilizado pigmentaciones monocromáticas...”


Laura Gil
Miembro de AICA
Secretaria General de ADCA
Catalogo Exp. “pequeñas cosas”
8 de mayo de 1997



“ ...Dustin Muñoz... que sin lugar a dudas fue la gran revelación de la pasada Bienal Nacional (XX Bienal Nac. De Artes Visuales de Rep. Dom.), donde fue merecedor del premio de la votación del público... Su espléndido manejo de una monocromía centrada en los Sepias distingue su pintura sustancialmente por los matices logrados en esta escala tonal.
Su estilo vigoroso nos remite al barroco y su exploración de la composición con formas yuxtapuestas así lo confirman... Otras texturas son hábilmente integradas, mientras que otras son totalmente recreadas por el excelente dominio del dibujo, creando interesantes juegos ópticos a los que debe enfrentarse y descubrir el espectador.”

Carlos Acero Ruiz
Critico de Arte
El Caribe 13 Sept. 1997 


 

Dustin Muñoz
Este artista, demasiado joven aún, exhibe la fuerza de su inquietud y anticipa sus posibilidades en el cultivo de lo disímil donde el apego al dibujo se unifica con la aceptación del collage mas intenso, diálogo con la realidad extrapictórica.
Ocre aún y apenas duocromático, Dustin Muñoz posee sobradas virtudes para adentrarse al ejercicio de la pintura priorizando la acción cromática. Talentoso sin dudas y mejor formado, el joven artista es una verdadera esperanza para la plástica dominicana que esperamos nada aparte de su taller.

Ignacio Nova
Crítico de Arte
Catalogo 1era Exposición de
Arte, fundación Oncológica
Y de Salud Integral St. Joseph`s
1ro. Oct. 1997



 “Dustin Muñoz, Sobrio y Fecundo
...Riguroso en las composiciones, diestro en el dibujo, minucioso en la factura.
… A pesar de su Corta edad, Muñoz se ha estado incorporando callada y triunfantemente en nuestro ámbito artístico.
...Si tuviésemos que definir en pocas palabras ésta muestra, pronunciaríamos las siguientes: firme, estimulante ~ esperanzadora. Y es que Dustin Muñoz penetra en nuestro panorama de las artes visuales con la seguridad y la esperanza del que esta dispuesto a triunfar.’


Mirna Guerrero
Dra. En Crítica de Arte
El Caribe, 13 de julio, 1996



Cerrando diferencias entre el Dibujo y la Pintura.


Un ejemplo de un artista joven y la transición entre dibujos y pinturas es Dustin Muños. Su segunda exhibición individual “De Natura” la cual se abrió recientemente en casa de Francia, es excelente. Su pintura monocromática pintada sobre lienzos tiene una increíble calidad.
El color ocre realmente parece tierra mojada. Las composiciones con guijarros, trapos, huesos, conchas, fragmentos de cerámica pre-hispánicas, lucen como la reciente apertura de tumbas de tiempos antiguos.
La introducción del calor en su más reciente trabajo, es una transición entre dibujo y pintura.
Las líneas monocromas y sombras no son tan importantes. El color asciende lentamente en sus pinturas, como una evolución. Los temas cambian y la tierra despierta, frutas, figuras, atmósferas. La cuerda rodea las frutas y figuras de forma humana son atadas como paquetes.


Guadalupe Casasnova
The Santo Domingo News.
Junio 14 -20, 1996. pàg. 20



The closing difference between paintings and drawings

An example of a young artist and the transition between drawings and paintings is Dustin Muñoz. His second one-man exhibition “De Natura”, which opened recently at the Casa de Francia, is excellent. His monochrome drawings painted on canvas have an incredible quality. The color ochre actually resmebles humid soil. Compositions with pebbles, rags, bones, shells, and pre-Hispanic pottery fragments look like the recently opened tombs of ancient times.The introduction of color in his more recent work is a transition between drawing and painting.The monochrome lines ans shadows are not so important. Color slowly grows in his paintings, like an evolution. Themes change and earth awakes: fruits, figures, atmosphere. Rope circles the fruits and human-like figures are tied like packages.


Guadalupe Casasnovas
The Santo Domingo News
(a weekly publications)
June 14-20, 1996, pag 20.



“ Dustin Muñoz presenta sus cuadros sepia, ayudado de recursos de textura que sobresalen de la tela recordándonos la libertad de expresión del arte contemporáneo. Son cuadros simbólicos en donde ramitas entrelazadas nos envían el mensaje de la redención y el color monocromático crea el clima de misterio.
...Sus cuadros son agradables a la vista, atractivos, el ojo se deleita con el derroche de suaves curvas manejadas con suave pericia...
… Su composición emana además espiritualidad. Es el buscar de lo que se esconde detrás (le la forma física, el adentrarse en planos no vistos por el ojo humano, que escapan al mero escrutinio de esta dimensión.”


María Cristina de Carías
Critico de Arte,
El Caribe
1 6 de noviembre, 1996



‘Creemos que por el momento, Dustin Muñoz, muy personal en sus opciones, logra sacar la quinta esencia de las tonalidades sepia y terrosas.


Marianne de Tolentino
Presidente de ADCA
Miembro ole AICA
Listín Diario
17 de noviembre, 1996



“ ...Para Muñoz lo esencial es el simbolismo con el que alude a ritos precristianos, y el color y el dibujo reafirman lo táctil y lo corpóreo, en composiciones arraigadas en la tradición barroca.”


Laura Gil
Miembro de AICA
Rumbo
17 de diciembre, 1996



La neofiguración en Dustin Muñoz


A primera vista, el arte de Dustin Muñoz resulta una representación simultánea de hechos artísticos que formulan un lenguaje propio. Entrar en esta órbita, es decir, descifrar su concepción y sus fórmulas de expresión, obligatoriamente permite estipular los signos y significados que hacen infinitamente trascendente.
En su neofiguración, el artista recrea un caudal de elementos provenientes de desechos: herradura, escaleras viejas, vaquetas, hebillas, carteras y amuletos. Utiliza además el trigo como materia plástica y el hilo como símbolo que sostiene y ata a muchos de sus objetos.
Los tonos monocromáticos de su neofiguración, se sitúan entre un aparente surrealismo y una conceptuación filosófica; fomentan matices de sepia y limoncillo en soluciones estética de gran impacto visual. Al mismo tiempo, la composición en sentido general, se distingue por la rigurosa textura y la construcción de los collage. El artista elabora un discurso donde pone de manifiesto su interés por el mundo de la fábula. Pero, en realidad, pone más énfasis en las soluciones plásticas, que en los propios criterios conceptuales.
Hay, pues, en su arte, una sensación de libertad y un componente semiótico que permiten que, la mayoría de sus obras de carácter neofigurativas tiendan a ofrecer no sólo una dimensión interior del artista sino también su capacidad de invención y de transmitir un conjunto de de signos conforme a su sistema de referencias.
Unos de los rasgos más esenciales en el proceso creativo de Dustin Muñoz es la originalidad. Ella parece proceder de una voluntad inmanente por trascender la actividad artística. Puede decirse que todo cuando recrea este artista está en relación con los diversos fines del arte y con el encanto múltiple de su naturaleza. Y, sean cuales fueren los resultados de sus obras. La recepción de su accionar creativo muestra una individualidad sensible y visionaria.
La paleta de Dustin Muñoz en el campo de la neofiguración es variada y fecunda y representa una espléndida síntesis en su factura y en el eje de la creación. Asimismo, es portadora de una excelente fantasía poética. En Dustin Muñoz, la creación plástica tiene una vitalidad trascendente que provoca una realidad sorprendente, puesto que el artista recrea un mundo social y filosófico que da testimonio de su calidad y autonomía.


Cándido Gerón
Libro Pintura Dominicana 1890 – 2000



   Nos encontramos ante una obra joven que nos refresca por su acucioso academicismo y por el uso de una pigmentación monocromática que invita a recordar la memoria húmeda de la tierra. En su búsqueda por transportar su precoz y laureada pasión por el dibujo hacia la tela, nos entrega unas composiciones donde las sombras y tonalidades del ocre se confabulan para matizar una neofiguración que el mismo define como “metafísica”. Se entretejen en sus lienzos una sustancial cantidad de objeto de uso y deshechos cotidianos que no acaban por comprometerse con las necesidades figurativas de la simple representación. Un cuento sin historia que camina arrastrando las redes de la imaginación pictórica barroco y sensual.
Dustin Muñoz refleja su juventud seria y reforzada con un trabajo exuberante. . .este joven artista tiene un compromiso con su obra que no es coyuntural ni arquetípico y, además, un gran talento para realizarlo.


Alanna Lockward
Crítico de Arte
Catálogo 2da. Individual
4 de junio de 1996



“Dustin Muñoz da fe de su dominio de los planos y matices, en una conjugación de esoterismo y neofiguración1 donde cunde el misterio”.


Marianne de Tolentino
Presidente de ADCA
Miembro de AICA
Concurso Premio María Ugarte
Listín Diario. Dic. 24, 1995



“...Estamos en presencia de un joven artista; inquieto y talentoso; conocedor y sensible de los recursos y medios del dibujo, y por cuya labor tesonera, nos atrevemos a decir que honrará a sus maestros y a su escuela”.


Amable Sterling

Profesor de Arte
Catálogo Ira. Individual
2 de marzo, 1995



Dustin Muñoz logra una policromía muy acentuada al utilizar colores primarios, secundarios y terciarios. Es notorio observar en su obra pictórica el lirismo de los rojos, de los grises y ocres. A veces cubre la atmósfera entera de una multitud de objetos, y en la que se visualiza una paciente laboriosidad. Quien observe un cuadro de éste joven artista no negará de que su calidad está fuera de duda”.


Cándido Gerón
Crítico de Arte
La Tarde Alegre,
5 de marzo, 1991