Dustin
Muñoz logra una policromía muy acentuada al utilizar
colores primarios, secundarios y terciarios. Es notorio observar en su
obra pictórica el lirismo de los rojos, de los grises y ocres.
A veces cubre la atmósfera entera de una multitud de objetos,
y en la que se visualiza una paciente laboriosidad. Quien observe un
cuadro de éste joven artista no negará de que su calidad
está fuera de duda”.
Cándido Gerón
Crítico de Arte
La Tarde Alegre,
5 de marzo, 1991
“
...Estamos en presencia de un joven artista; inquieto y talentoso; conocedor
y sensible de los recursos y medios del dibujo, y por cuya labor tesonera,
nos atrevemos a decir que honrará a sus maestros y a su escuela”.
Amable Sterling
Profesor de Arte
Catálogo Ira. Individual
2 de marzo, 1995
“
Dustin Muñoz da fe de su dominio de los planos y matices, en una
conjugación de esoterismo y neofiguración1 donde cunde
el misterio”.
Marianne de Tolentino
Presidente de ADCA
Miembro de AICA
Concurso Premio María Ugarte
Listín Diario. Dic. 24, 1995
Nos
encontramos ante una obra joven que nos refresca por su acucioso academicismo
y por el uso de una pigmentación
monocromática
que invita a recordar la memoria húmeda de la tierra. En su
búsqueda por transportar su precoz y laureada pasión
por el dibujo hacia la tela, nos entrega unas composiciones donde las
sombras y tonalidades del ocre se confabulan para matizar una neofiguración
que el mismo define como “metafísica”. Se entretejen
en sus lienzos una sustancial cantidad de objeto de uso y deshechos
cotidianos que no acaban por comprometerse con las necesidades figurativas
de la simple representación. Un cuento sin historia que camina
arrastrando las redes de la imaginación pictórica barroco
y sensual.
Dustin Muñoz refleja su juventud seria y reforzada con un trabajo
exuberante. . .este joven artista tiene un compromiso con su obra que
no es coyuntural ni arquetípico y, además, un gran talento
para realizarlo.
Alanna Lockward
Crítico de Arte
Catálogo 2da. Individual
4 de junio de 1996
“Dustin Muñoz,
Sobrio y Fecundo ...Riguroso en las composiciones, diestro en el dibujo, minucioso en
la factura.
…
A pesar de su Corta edad, Muñoz se ha estado incorporando callada
y triunfantemente en nuestro ámbito artístico.
...Si tuviésemos que definir en pocas palabras ésta muestra,
pronunciaríamos las siguientes: firme, estimulante ~ esperanzadora.
Y es que Dustin Muñoz penetra en nuestro panorama de las artes
visuales con la seguridad con la esperanza del que esta dispuesto a triunfar.’
Mirna Guerrero
Dra. En Crítica de Arte
El Caribe, 13 de julio, 1996 “
Dustin Muñoz presenta sus cuadros sepia, ayudado de recursos (le
textura que sobresalen (le la tela recordándonos la libertad de
expresión del arte contemporáneo. Son cuadros simbólicos
en donde ramitas entrelazadas nos envían el mensaje de la redención
y el color monocromático crea el clima de misterio.
...Sus cuadros son agradables a la vista, atractivos, el ojo se deleita
con el derroche de suaves curvas manejadas con suave pericia...
…
Su composición emana además espiritualidad. Es el buscar
de lo que se esconde detrás (le la forma física, el adentrarse
en planos no vistos por el ojo humano, que escapan al mero escrutinio
de esta dimensión.”
María Cristina de Carías
Critico de Arte,
El Caribe
1 6 de noviembre, 1996 ‘Creemos que por el momento, Dustin Muñoz,
muy personal en sus opciones, logra sacar la quinta esencia de las
tonalidades sepia
y terrosas.
Marianne de Tolentino
Presidente de ADCA
Miembro ole AICA
Listín Diario
17 de noviembre, 1996 “
...Para Muñoz lo esencial es el simbolismo con el que alude a
ritos precristianos, y el color y el dibujo reafirman lo táctil
y lo corpóreo, en composiciones arraigadas en la tradición
barroca.”
Laura Gil
Miembro de AICA
Rumbo
17 de diciembre, 1996 Dustin
Muñoz
“
Aunque joven tiene la tendencia al academicismo y el uso discreto del
color. Posee un gran dominio del dibujo y balancea, sus composiciones
barrocas utilizado pigmentaciones monocromáticas...”
Laura Gil
Miembro de AICA
Secretaria General de ADCA
Catalogo Exp. “pequeñas cosas”
8 de mayo de 1997
“
...Dustin Muñoz... que sin lugar a dudas fue la gran revelación
de la pasada Bienal Nacional (XX Bienal Nac. De Artes Visuales de Rep.
Dom.), donde fue merecedor del premio de la votación del público...
Su espléndido manejo de una monocromía centrada en los
Sepias distingue su pintura sustancialmente por los matices logrados
en esta escala tonal.
Su estilo vigoroso nos remite al barroco y su exploración de la
composición con formas yuxtapuestas así lo confirman...
Otras texturas son hábilmente integradas, mientras que otras son
totalmente recreadas por el excelente dominio del dibujo, creando interesantes
juegos ópticos a los que debe enfrentarse y descubrir el espectador.”
Carlos Acero Ruiz
Critico de Arte
El Caribe 13 Sept. 1997
Dustin
Muñoz
Este artista, demasiado joven aún, exhibe la fuerza de su inquietud
y anticipa sus posibilidades en el cultivo de lo disímil donde
el apego al dibujo se unifica con la aceptación del collage mas
intenso, diálogo con la realidad extrapictórica.
Ocre aún y apenas duocromático, Dustin Muñoz posee
sobradas virtudes para adentrarse al ejercicio de la pintura priorizando
la acción cromática. Talentoso sin dudas y mejor formado,
el joven artista es una verdadera esperanza para la plástica dominicana
que esperamos nada aparte de su taller.
Ignacio Nova
Crítico de Arte
Catalogo 1era Exposición de
Arte, fundación Oncológica
Y de Salud Integral St. Joseph`s
1ro. Oct. 1997
El artista joven, con una formación académica y talento,
puede rebelarse en contra de la enseñanza recibida, lanzándose
a una vanguardia generalmente desbocada y cruda, o reflexionar pausadamente,
buscando conciliar los legados de la tradición y los maestros
con su propia creatividad. Dustin Muñoz, para quienes prefieren en el arte joven, eslabonamiento
más que una ruptura, constituyó desde sus inicios una revelación.
Un labrado de la pasta casi clásico, instrumentaba una superficie
impecable, dentro de un cromatismo limitado, con una dominante ocre,
pluritonal y cálida de cierta austeridad. Ese equilibrio continúa hoy, con acentos de bermellón
y destellos de blanco, a la usanza de los realces en el dibujo renacentista,
pero con la untuosidad del pigmento. Dustin Muñoz parece explorar
aún sensaciones a la vez visuales y táctiles, consigue
un ilusionismo tridimensional debido a matices y degradados, mediante
una dosificación hábil de las sombras y un supuesto relieve
de los “objetos” que pueblan el lienzo.
El se ha preocupado por completar y enriquecer constantemente su mundo,
situado entre lo real y lo surreal, ofreciendo una gran variación
de las formas interiores, que cubren la tela… y sugieren su prolongación,
hacia fronteras desconocidas más allá del cuadro. Una transición
espontánea pasa naturalmente, en un mismo cuadro o en obras distintas,
de alusiones ignotas y geometrías suaves a signos figurativos
cotidianos, como las espigas, los panes, los peces, que leemos con un
dejo de misticismo
Marianne de Tolentino
Crítica de Arte
Miembro de la AICA
Dustin utiliza los ocres con una maestría que nos hace detener
la vista y escudriñar en este lenguaje fabricado por líneas,
masas y tonos para hacernos partícipes de la fascinación
de habitar un espacio imaginario prestado. Cualquier engendro de la genial
mente de Leonardo se puede convertir en un pretexto para que este artista
nos entregue una composición donde conviven la fantasía
y el oficio depurado, construyendo así una verdadera obra de arte.
Debemos destacar la libertad con que el pintor arma los elementos en
la tela sin lastimar la armonía de la obra.
Gamal Michelen
Crítico de Arte
Miembro de la AICA y de la ADCA
El pintor Dustin Muñoz ha reproducido mi imagen con verdadera
maestría. Para resaltar la obra del artista dominicano haré colocar
el cuadro en una de las Sedes Magistrales donde podrá ser admirado
por los visitantes.
Le ruego excelencia de ser intérprete de mis sentimientos de gratitud
ante el señor Muñoz unido a mis más sentidas gracias.
Fra Andrew Bertie
Principe de la Orden de Malta
Fragmento Misiva al
Excelentísimo Embajador Plenipotenciario
César Iván Feris Iglesias
En las obras expuestas esta noche verán algunas que tienen un
mensaje plástico en fábula, como la de Dustin Muñoz,
en ella se destaca lo que es posible, pero no de la manera posible. Este
pintor insiste en la inspiración de lo que fue, con una proyección
hacia lo que puede ser. La estructura de su obra, la de Dustin está encaminada
a atrapar al espectador a través del medio que le proporciona
su oficio, el medio visual. Al hacer esto lo hace apegado a lo estético
que es lo fundamental. Si él fuera poeta manejaría el contenido
a través de conceptos, aquí, en su oficio, lo ejecuta por
medio de imágenes, y como tales con más subjetivas.
En las obras de Dustin Muñoz, en cosas de Leonardo, por ejemplo,
vemos objetos sacados de su contexto, aislados, presentados con la fuerza
del color. Hoy muy buen manejo del dibujo; se nota la recreación
del ejercicio del dibujo, con buen dominio de éste.
Roberto Guzmán
Presidente.Casa Cultural
Dominico-Americana de Miami.
Cerrando diferencias entre el Dibujo y la Pintura.
Un ejemplo de un artista joven y la transición entre dibujos y
pinturas es Dustin Muños. Su segunda exhibición individual “De
Natura” la cual se abrió recientemente en casa de Francia,
es excelente. Su pintura monocromática pintada sobre lienzos tiene
una increíble calidad.
El color ocre realmente parece tierra mojada. Las composiciones con guijarros,
trapos, huesos, conchas, fragmentos de cerámica pre-hispánicas,
lucen como la reciente apertura de tumbas de tiempos antiguos. La introducción del calor en su más reciente trabajo,
es una transición entre dibujo y pintura. Las líneas monocromas y sombras no son tan importantes. El color
asciende lentamente en sus pinturas, como una evolución. Los temas
cambian y la tierra despierta, frutas, figuras, atmósferas. La
cuerda rodea las frutas y figuras de forma humana son atadas como paquetes.
Guadalupe Casasnova
The Santo Domingo News.
Junio 14 -20, 1996. pàg. 20 The closing difference between paintings and drawings
An example of a young artist and the transition between drawings and
paintings is Dustin Muñoz. His second one-man exhibition “De
Natura”, which opened recently at the Casa de Francia, is excellent.
His monochrome drawings painted on canvas have an incredible quality. The color ochre actually resmebles humid soil. Compositions with pebbles,
rags, bones, shells, and pre-Hispanic pottery fragments look like the
recently opened tombs of ancient times. The introduction of color in his more recent work is a transition between
drawing and painting. The monochrome lines ans shadows are not so important. Color slowly
grows in his paintings, like an evolution. Themes change and earth awakes:
fruits, figures, atmosphere. Rope circles the fruits and human-like figures
are tied like packages.
Guadalupe Casasnovas
The Santo Domingo News
(a weekly publications)
June 14-20, 1996, pag 20.
La
neofiguración en Dustin Muñoz A primera vista,
el arte de Dustin Muñoz resulta una representación
simultánea de hechos artísticos que formulan un lenguaje
propio. Entrar en esta órbita, es decir, descifrar su concepción
y sus fórmulas de expresión, obligatoriamente permite estipular
los signos y significados que hacen infinitamente trascendente. En su neofiguración, el artista recrea un caudal de elementos
provenientes de desechos: herradura, escaleras viejas, vaquetas, hebillas,
carteras y amuletos. Utiliza además el trigo como materia plástica
y el hilo como símbolo que sostiene y ata a muchos de sus objetos. Los tonos monocromáticos de su neofiguración, se sitúan
entre un aparente surrealismo y una conceptuación filosófica;
fomentan matices de sepia y limoncillo en soluciones estética
de gran impacto visual. Al mismo tiempo, la composición en sentido
general, se distingue por la rigurosa textura y la construcción
de los collage. El artista elabora un discurso donde pone de manifiesto
su interés por el mundo de la fábula. Pero, en realidad,
pone más énfasis en las soluciones plásticas, que
en los propios criterios conceptuales. Hay, pues, en su
arte, una sensación de libertad y un componente
semiótico que permiten que, la mayoría de sus obras de
carácter neofigurativas tiendan a ofrecer no sólo una dimensión
interior del artista sino también su capacidad de invención
y de transmitir un conjunto de de signos conforme a su sistema de referencias. Unos de los rasgos
más esenciales en el proceso creativo de Dustin
Muñoz es la originalidad. Ella parece proceder de una voluntad
inmanente por trascender la actividad artística. Puede decirse
que todo cuando recrea este artista está en relación con
los diversos fines del arte y con el encanto múltiple de su naturaleza.
Y, sean cuales fueren los resultados de sus obras. La recepción
de su accionar creativo muestra una individualidad sensible y visionaria. La paleta de Dustin
Muñoz en el campo de la neofiguración
es variada y fecunda y representa una espléndida síntesis
en su factura y en el eje de la creación. Asimismo, es portadora
de una excelente fantasía poética. En Dustin Muñoz,
la creación plástica tiene una vitalidad trascendente que
provoca una realidad sorprendente, puesto que el artista recrea un mundo
social y filosófico que da testimonio de su calidad y autonomía. Cándido Gerón
Libro Pintura Dominicana 1890 - 2000
“
A mí me gusta que la pintura se vea antigua, me gusta darle esa sobriedad.
Ese gusto me viene del campo. Yo recuerdo muchos atardeceres en el conuco,
trabajando el maní. El maní se despega sacudiéndolo en
pedazos de saco entretejidos. Me gustaba ver cómo estaban cosidos esos
sacos. Y cuando empezaban sacudir el maní, se ensuciaba todo de tierra
y cuando le daba el sol yo lo veía de lejos y sentía que era
algo agradable, se veía impactante. Claro, allí nadie le prestaba
atención a eso”. El color rojizo del maní recurre en varios
lienzos de Muñoz, es un motivo nostálgico con el que el artista
construye un universo de artefactos que tuvieron un uso (siempre enigmático),
objetos antiguos que al ser arrumbados uno sobre otros pierden definición,
fusionándose hasta formar extraños trastos extraídos de
un yacimiento arqueológico. Esta inclinación también halla una explicación
en la vigencia del id infantil de Muñoz, en los recuerdos de su
niñez: “Recuerdo que yo entraba al rancho de mi papá,
donde el guardaba todas las cosas del conuco que se iban poniendo viejas,
aperos colgando de ganchos, un macuto, una árgana… A mí me
gustaba entrar ahí, yo no sé por qué, a mí me
gustaba ver todas esas cosas, hierros, martillos, serruchos. Encima era
un lugar oscuro y misterioso. Me gustaban esos colores”. Cada quien favorece
siempre uno de los cinco sentidos, y por lo que se desprende de su
conversación, Muñoz parece haber disfrutado
una infancia predominantemente visual. Descubre la esencia de las cosa
en su forma y sus colores, es esa dimensión de los objetos la
que rinde sus secretos al artista. Se entiende entonces su narrativa
pictórica: el objeto se convierte en arte (pasa a adquirir un
nutrimento afectivo) en la medida en que sobrevive los embates del tiempo.
El objeto deja de ser un simple objeto y se convierte en puro tiempo:
la víctima se transforma en su potencial victimario por la simple
proeza de sobrevivirlo. La ambición de Dustin Muñoz es
colosal: encontrar la forma del tiempo, objetivarlo. Por ello es perfectamente
compresible y congruente que Muñoz
esté interesado en el tema histórico. Varios de sus cuadros
son recreaciones artísticas de mitos grecolatinos o de importantes
batallas dominicanas, como las que conmocionaron la isla a partir de
1844. En “Observaba en el mapa momentos de defensa patria”,
el espacio geográfico de la isla sucumbe a la vorágine
de las trifulcas independentistas. El lienzo no es sólo pintura;
es también texto histórico, un documento exegético
que visualmente desentraña los cruentos procesos que dieron luz
a la nación. Y Muñoz sabe lo que hace. Graduado de filosofía,
este artista se apoya en su rica biblioteca para alimentar su pintura.
Hegel, Zweig, Kant… Muñoz ha estudiado las ideas de la belleza
y lo sublime en el sistema de pensamiento occidental y las maneja a su
beneficio. Dustin Muñoz posee una mano con pulso seguro de un maestro: de
ahí que muchas veces, en sus exposiciones, la gente se sorprenda
de su juventud, negada por la increíble madurez de sus obras. “Siempre
esperan ver a alguien más viejo y corpulento”. Este es,
acaso, el mejor retrato del joven artista.
Pedro Cabiya
Rumbo, 30 de julio 2001
El Pintor Dustin
Muñoz
De la hermana República de Santo Domingo nos llega Dustin Muñoz
y está exhibiendo sus pinturas en el Museo de Las Américas, antiguo
Cuartel de Ballajá, uno de los más importantes edificios del
Viejo San Juan. Con colores ocres,
tirando a rojizos, el joven pintor nos convence de varias cosas: primero,
su
talento creador que ya quisieran tener muchos
artistas que se creen ya consagrados; segundo el dominio de la técnica
en una obra que a veces puede ser realista, otras abstractas, y que él
sabe conjugar creando lo que todo pintor importante quiere lograr: un
lenguaje propio, fácilmente reconocible, y que sin querer agradar,
sencillamente, siempre resulta amable, impactante, con buen “metié” como
dicen los francés, con “buena cocina” como dicen los
españoles, y con “excelente oficio” que es lo que
en definitiva deseamos expresar. El mundo de Dustin
es mágico, es un mundo que le recuerda su
niñez, cuando su padre cosechaba maní en su tierra natal,
con reminiscencias de sacos de yute, cosidos y recosidos, sacando a flote
el mundo del trabajo y del sacrificio, del artesano y del agricultor,
del hombre de la tierra que busca el pan honradamente de su familia y
que también, ¿Por qué no decirlo?, busca la belleza
donde se encuentre: en las formas, en los colores, y en …el gran
dibujo, que es la base suprema de la gran pintura. Dije que era abstracto,
pero dentro de esa abstracción o en ese
encantador surrealismo también incluye el objeto, la figura. Los
lectores van a quedar impresionados con un “San Vicente de Paul” (pionero
del moderno sistema de la Asistencia Social en el orbe) con su noble
mirada hacia los pobres y hacia el sufrimiento del mundo… de todos
los tiempos. Y pinta a ese hombre bueno que todo el mundo admira, el
Papa Juan Pablo II, con su báculo de peregrino, buscando la paz
donde haga falta, y también pinta, con ese amor de hijo, su patrona
nacional, la Virgen de la Altagracia, que embelesada adora a su pequeño
hijo en su regazo. Felicito a Ricardo
Alegría por traernos a Puerto Rico este artista
que nos ha enriquecido con su sabiduría y su arte.
Antonio J. Molina
Pintor y Crítico de Arte
Diario Metro/ del 20 al 26 de Junio 2002 / Sección Detalles
Puerto Rico. Dustin Muñoz redescubre el misterio inherente a las formas y
la dialéctica de lo oculto y lo manifiesto.
Laura Gil
Miembro de AICA
Presidenta de ADCA
Catálogo Exp. “Maestros del Arte Dominicano”
24 abril de 2004.
La Plenitud de Dustin
Muñoz
Aunque desde hace tiempo conocía las pinturas de Dustin Muñoz,
fue en la Convención Date 04 de Puerto Plata cuando tuve la ocasión
de conocer al artista y admirar más cercanamente su trabajo pictórico.
A primera impresión la obra de Dustin Muñoz es un intrincado
laberinto de señales y de signos que apuntan siempre a planos subsiguientes
y cada vez más profundos, donde no sólo se advierten ecos
y sonoridades, sino toda una madeja de senderos, de interpretaciones y
de opciones
posibles.
Puede usted, por ejemplo, aducir que la obra de Muñoz nos refiere al
apretado mundo de las fabelas y de los barrios marginados. O a un microcosmos
agigantado o a los muros urbanos o a los amarres, ataduras, velámenes
y nudos de ciertos barcos o de ciertos sistemas políticos.
Lo cierto es que estas referencias visuales están cargadas de sentido.
Una luz las toca y las hace creíbles. El color, generalmente en la onda
de los sepias y las tierras, es secundario ante la fuerza de las texturas y
de la maraña de manchas y veladuras con las que el artista consigue
que exploremos junto a él las casi infinitas e insondables maneras
de acercarnos a una imagen.
Fernando Ureña Rib
Pintor y Crítico de arte
Página web www.latinartmuseum.net
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